Episodio 6: El final de las eras

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Episodio 6: El final de las eras

Mensaje por Administrador el Mar Oct 15, 2013 6:56 pm



Sólo cuando llamas rojas llovieron desde el cielo los gigantes se dieron cuenta de que habían cometido un error estúpido. Llegaron con sus fuerzas combinadas para impedir la entrega del Martillo de la desesperanza a la enfurecida de Einhasad. Sin embargo, incluso con la fuerza de los gigantes, apenas conseguian desviar un poco la dirección del martillo, que golpeaba el piso de las ciudades, ya que descendió sobre el mundo.

Eso fue suficiente para destruir la ciudad más grande del mundo, incontables gigantes y otras razas fueron aplastadas al instante. Un gran agujero fue dejado en la tierra y enormes olas cubrían su superficie. Al final, casi todos los gigantes habían perecido.

Aquellos gigantes que consiguieron sobrevivir huyeron al este para evitar la ira de Einhasad. Su ruta fue paralela a la del vuelo de Shilen en su aterior huida. Einhasad los siguio para darles caza, los quemó hasta la muerte uno por uno con relámpagos. Los pocos gigantes fugitivos temblaban de temor y rezaron a Gran Kain.

"Gran Kain, Gran Kain ! Nos hemos dado cuenta de nuestros caminos erróneos. Sólo tú puedes detener la furia y la locura de Einhasad. No nos dejes perecer, nosotros, los que han nacido en el mismo lugar que tu, nosotros, los seres más sabios y las criaturas mas fuertes en la tierra !".

Gran Kain de repente sintió una abrumadora sensación de compasión por estas pobres criaturas y pensó que los gigantes habían sufrido bastante por su transgresión. Levantó las aguas profundas de los mares del sur y bloqueó el paso de Einhasad.

Einhasad gritó con enojo: "¿Qué es esto? ¿Quién se atreve a interferir conmigo? Eva, mi querida hija, liberame del agua que bloquea mi camino en este instante si no estas dispuesta a seguir los pasos de su hermana mayor"

Eva temía a Einhasad y de inmediato regresó las aguas al mar. Einhasad continuó persiguiendo a los gigantes, matándolos uno a uno. Los gigantes clamaron a Gran Kain nuevo.

"Gran Kain! El más poderoso de los dioses! Einhasad sigue a pèrsiguiendonos, esta determinada a exterminarnos! Te pedimos, por favor, ten piedad y sálvanos!"

Gran Kain levantó la tierra en la que los gigantes estaban. Un gran acantilado obstaculizaba la persecución de Einhasad y Ella gritó en voz alta.

"Maphr, mi querida hija, ¿quién se atreve a interferir conmigo? Devuelve la tierra a su lugar en este instante. O seguiras el mismo destino de tu hermana!"

Temerosa ante estas palabras, Maphr trató de nivelar la tierra, pero Gran Kain la detuvo.

"Einhasad, ¿por qué no desistes? Todo la tierra sabe de tu enojo y tiembla ante tu ira Los gigantes sabios y necios lamentan en sus almas sus malas acciones. Descúbrelo por ti misma. La raza de criaturas orgullosas y nobles -Que alguna una vez gobernó la tierra-  se oculta en una estrecha franja de tierra, temblando de miedo en su intento de escapar de ti. Ya no pueden desafiar a los dioses. Este lugar será eternamente la cárcel a los gigantes calma tu ira, tu venganza esta completa".

Einhasad continuó furiosa, pero no podía actuar en contra de los deseos de Gran Kain que poseía una fuerza igual a la suya. Decidió que, como Gran Kain lo había dicho, sería mejor dejar a los gigantes para siempre en esa estrecha y esteril tierra para arrepentirse de sus pecados en vez de matarlos a todos. Ella terminó su cacería y volvió a su hogar.

Después, Einhasad rara vez interfería con los acontecimientos en la Tierra, estaba profundamente decepcionada de los seres de la Tierra. Gran Kain también se comprometió a no manifestarse en la Tierra. La edad de los dioses había llegado a su fin.
Texto_Original escribió:


Only when red flames rained from the heavens did the giants realize that they had committed a foolish error. They reached up with their combined strength to thwart Einhasad's angered delivery of the Hammer of Despair. Yet even with the giants' might, they merely altered the direction of the hammer slightly, and it still grazed the cities as it descended upon the world.

That was enough to destroy the world's greatest city; countless giants and other races were instantly crushed. A large hole was left in the earth and immense waves covered its surface. In the end, almost all the giants had perished.

Those giants who managed to live fled to the east to avoid Einhasad's anger. Their route paralleled that of Shilen in her earlier flight. Einhasad continued to hunt them down and burned the giants to death one by one with bolts of lightning. The remaining fugitive giants trembled in fear and prayed to Gran Kain.

"Gran Kain, Gran Kain! We have realized our erroneous ways. Only you can halt the rage and madness of Einhasad. Do not let us perish, we who have been born from the same place as yourself, we who are the wisest and strongest creatures in the land!"

Gran Kain suddenly felt an overwhelming sense of pity for these poor creatures and thought that the giants had suffered enough for their transgression. He lifted up the deepest waters of the southern seas and blocked Einhasad's path.

Einhasad shouted in anger, "'What is this?! Who dares to interfere with me?! Eva, my beloved daughter, rid the water that blocks my path this instant or be ready to follow in the footsteps of your elder sister!"

Eva feared Einhasad and immediately returned the waters to the sea. Einhasad continued to chase the giants, killing them one by one. The giants cried out to Gran Kain again.

"Gran Kain! The mightiest of the gods! Einhasad continues to chase us, determined to exterminate us! We pray to you, please have mercy and save us!"

Gran Kain lifted up the earth on which the giants stood. The great cliff hindered Einhasad's chase and she shouted in a loud voice.

"Maphr, my beloved daughter! Who dares to interfere with me?! Set the land down this instant. Or be ready to follow the path of your sister!"

Fearful at these words, Maphr tried to lower the earth, but Gran Kain stopped her.

"Einhasad, why do you not give up? The whole land knows your anger and trembles before your wrath. The wise but foolish giants feel their wrongdoing to their very core. See for yourself! The race of proud and noble creatures -- that at one time ruled the earth — are hiding on a narrow strip of land and shaking in fear as they seek to escape you! No longer can they challenge the gods. This place will eternally be the giants' prison. Calm your rage, your revenge is complete."

Einhasad continued to rage, but she could not act against Gran Kain's wishes -- he possessed strength equal to her own. She decided that, as Gran Kain had said, it would be better to leave the giants on that narrow, barren land to forever repent their sins rather than to kill them all. She ended her hunt and returned to her home.

Afterwards, Einhasad rarely interfered with happenings on Earth, as she had been deeply disappointed in the Earth's beings. Gran Kain also agreed not to show himself on Earth. The age of the gods was coming to an end.
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